
Un entrañable rincón enclavado en el pintoresco barrio de la Villa. De profunda tradición marinera, este hermoso templo blanco custodia a la venerada Virgen del Socorro y a Nuestro Padre Jesús Nazareno. Pasea por sus empinadas callejuelas y respira la esencia más auténtica de la historia y el fervor de Ayamonte.