
Las primeras referencias de la Iglesia de Santiago el Mayor son del siglo XIV, en ella se reunía el Concejo Municipal de la Villa y posiblemente fue mandada a construir por los Caballeros de Santiago. Constructivamente se caracterizaba por ser un templo medieval, de menores dimensiones que la Iglesia de San Juan, de una sola nave de arcos transversales y cubierta a dos aguas.
En 1782 fue demolido el antiguo templo y se levanta una nueva iglesia de estilo renacentista y armoniosas proporciones. Presenta capilla mayor acabada en testero plano, crucero, que no sobresale al exterior y tres naves. La nave central acabada en bóveda de cañón, es más alta y ancha que las laterales que se cubren con bóvedas de aristas. En su interior se encuentra el sepulcro con los restos de Francisco III Diego de Zúñiga y Sotomayor V duque de Béjar y VI Marqués de Gibraleón.
La cripta, destinada a enterramientos, ocupa toda la planta del edificio, y se cubre con bóveda de cañón rebajada, que sirvió pocos años para sus fines, ya que en 1836 se construyó un cementerio fuera del casco de la población.
Actualmente acoge a la Venerable Hermandad y Antigua Cofradía de la III Orden de los Servitas de Nuestra Señora de los Dolores, Santo Entierro y Cristo de la Buena Muerte, desde donde sale a realizar penitencia el Viernes Santo. A la imagen de la Virgen de los Dolores realizada por Antonio Bidón en 1941, se le profesa gran devoción en el municipio y como muestra de ello se le otorgó la medalla de Gibraleón en el año 2002.
Destacar también la imagen situada en el altar Mayor de la Iglesia, el Cristo de la Buena Muerte, un crucificado de 0,91 m. realizado en madera policromada por autor anónimo, datado de la segunda mitad del siglo XVII, siendo la imagen más antigua que posesiona en la Semana Santa de Gibraleón.
Iglesia de Santiago el Mayor
Patrimonio