
Los más viejos del lugar recuerdan que, en los años 60 y adelante, se instalaban en esta playa toldos y casetas familiares donde pasaban todo el día junto al chiringuito que constantemente ofrecían sardinas y caballas asadas. El nombre de “Caminito Santana” le proviene por Juan Santana, capataz de la finca que las personas debían atravesar para llegar a esta playa.
Con aproximadamente 550 metros de longitud, y 90 metros de anchura media, esta playa tiene un tramo de Paseo Marítimo elevado para evitar el deterioro de las dunas altas y móviles que gracias a los pinos y la vegetación se conservan.
